3 nov. 2009

LIGADA A CRISTO

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Hace dos años, conocí una mujer con mucha necesidad del amor, de sus labios oí su historia, su entrega. Vivió por años una batalla en busca del amor, habiendo experimentado varias situaciones, lograba encontrarlo sintiéndose en plenitud, pero pronto desaparecía y volvía a experimentar un gran vacío. Creo que nunca en mi vida conocí a alguien tan apasionado por buscar el amor verdadero y tomar ciertos riesgos para encontrarlo, en lugares y relaciones equivocadas con el fin supuestamente de nunca sentir el vacío del amor.

Hoy me pregunto ¿cual era su búsqueda ? ¿Realmente buscaba el amor verdadero?
Saben, al pasar el tiempo me doy cuenta que su búsqueda no era el amor verdadero, ella se buscaba a sí misma, porque en algún momento de la vida perdió por completo esa identidad con la que nacemos, con la que Dios nos creó.
Ahora ¿como buscaba esa identidad? … comenzó buscando relaciones donde pudiera encontrarla y se viera reflejada, entonces buscaba su imagen en su pareja, construyó relaciones sin modelos a seguir, fluía una creatividad de sustentación, llegó a tener relaciones sin defectos, esto lo lograba ocultando cada defecto de ambos pretendiendo así que la sociedad no le juzgara y que su modelo de relación no encontrara quiebre.
La necesidad de verse reflejada, se transformó muchas veces en relaciones de capullo, donde se depende siempre de la pareja y cuando esto se vuelve absorbente es cuando se provoca el quiebre.
Sus relaciones fueron inciertas, su frase era “ hasta que nos sintamos bien juntos”, por el contrario de “hasta que la muerte nos separe”.
Sufrió, lloró, pero nunca fue llenado el vacío de su corazón, permanecía en ella la sensación de pérdida y siempre surgían las preguntas ¿quién soy? ¿qué tengo? ¿cuánto valgo? ¿ cuánto puedo?.
La verdad de todo es que tener Identidad es saber tener una respuesta a todas estas preguntas y es eso lo que buscaba ella en realidad, una “Identidad” la que en algún un momento perdió.
Para encontrar mi verdadera “Identidad” debo remontarme a conocer ¿quién me creó? ¿cómo es ese Creador? ¿cómo piensa?. Será mi primer paso.
Nuestro Creador es Dios y nuestro modelo es Cristo, nunca sabrás quien realmente eres si no conoces quien es Dios. El tiene sus atributos: Justo, Santo y Perfecto.
Cristo como hijo tiene las cualidades genéticas del Padre y si tu eres hijo de Dios, tu espíritu tiene esas cualidades genéticas .
Sófocles dijo: “ conócete a ti mismo como una manera de establecer tu IDENTIDAD”
Cristo dice: “niégate a ti mismo, por que los que se unen al Señor su IDENTIDAD esta en Cristo”
La fuerza de la identidad esta dentro de ti, en tu espíritu en lo que eres genéticamente en Cristo.
La mujer de mi historia hoy ha logrado comprender y sentir ésto dentro de su corazón, encontró su “Verdadera Identidad” y sabe que como hija de Dios merece lo mejor.
Fueron muchos momentos de gran tensión pero estoy sorprendida del cambio que solo Dios puede lograr en las personas. Hoy, veo a esta gran amiga distinta, fuerte, confiada… y eso me emociona.

Cristo dice:
“Yo soy la vid verdadera, y mi Padre es el labrador. Todo pámpano que en mí no lleva fruto, lo quitará; y todo aquel que lleva fruto, lo limpiará, para que lleve más fruto. Ya vosotros estáis limpios por la palabra que os he hablado.
Permaneced en mí, y yo en vosotros. Como el pámpano no puede llevar fruto por sí mismo, sino permanece en la vid, así tampoco vosotros, si no permanecéis en mí.
Yo soy la vid, vosotros los pámpanos; el que permanece en mí, y yo en él, éste lleva mucho fruto; porque separados de mí nada podéis hacer.” Juan 15: 1-5

Autora:
Yeniffer Rejano

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