9 feb. 2009

EL CABALLITO DE MAR O "HIPOCAMPO"

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Abandona sus crías por naturaleza


El caballito de mar o “hipocampo” es una de las especies más fascinantes de la naturaleza. Son criaturas muy frágiles y temerosas, existe una gran variedad de ellos, es un animal pequeño desde 2,5 cm de longitud como el “enano-pigmeo del Golfo” y hasta 35 cm que corresponde al “gigante del Pacífico”.
Posee características similares a otros animales; físicamente su cabeza y cuello son muy parecidos a los de un caballo, sus ojos se asemejan a los de un camaleón y los mueve de manera independiente uno a la derecha y el otro hacia abajo, lo que le permite captar con mayor precisión cualquier peligro eventual, tiene una bolsa de incubación como las de los canguros y su cola es prensil, igual que la de los monos.
Es capaz de percibir hasta lo más minúsculo y de comunicarse con sus iguales emitiendo sonidos imperceptibles para el oído humano. Su alimentación principal son pequeños crustáceos, además comen algunas crías de peces los que succionan gracias a su boca tubular.
El rasgo mas curioso, extraño y único es su sistema de reproducción; la hembra del caballito de mar no tiene que realizar ninguna de las tareas maternas habituales, se limita a depositar solamente los huevos en un minúsculo orificio de la bolsa incubadora que el macho tiene en la parte delantera de la cola luego ella se aleja para siempre, dejando como único responsable al macho.
El macho los fertilizará e incubará hasta el momento del nacimiento, a medida que los embriones se desarrollan en la bolsa incubadora esta comienza a abultarse dándole al macho un aspecto de embarazado. El período de gestación puede durar de diez días a seis semanas, dependiendo de la temperatura del agua y la variedad de caballito de mar.
Cuando llega el momento del parto el cuerpo del macho es presa de movimientos convulsivos y se contrae de manera intermitente. Mediante flexiones y enderezamientos sucesivos comienza a expulsar las crías en forma aislada o grupal. El parto completo, mediante contracciones, puede durar hasta dos días, finalmente nacen aproximadamente 1.500 diminutos caballitos de mar.
Terminado el parto el padre repite la actitud que tuvo la hembra abandonando sus hijos a su suerte, no sin antes devorarse a algunos de ellos que hayan quedado a su alcance.

Reflexionando en el proceder de estos padres y el rol que cumplen cada uno pareciera que va contra la naturaleza propia de lo cual Dios diseño para su creación. Lo cierto es que esas criaturas echadas al abandono y a su propia suerte de parte de sus progenitores, es porque Dios los a diseñado de tal manera que recién nacidos ya no dependan mas de sus padres.
No así nuestra raza humana que ha sido creada muy distinta a otra especies; diseñadas a la imagen de Dios, con propósitos únicos, con sentimientos, conciencia y razón.
Un ser humano recién nacido necesita de sus padres y dependerá de estos en su desarrollo físico, emocional y ético. Precisa de cuidados básicos; salud, alimentación, educación, protección. También para el buen desarrollo emocional precisa del amor, atención, dedicación que han de brindarles sus padres en el calor de un hogar y que son responsables hasta la edad en que sus hijos puedan depender de ellos mismos y capaces de enfrentar la vida. Aun así los padres nunca dejan de ser padres.
Existen diferentes causas por las que un hijo se le ha privado crecer con sus padres, pueden haber razones muy justificadas, pero aquel que ha sido victima de un abandono es un ser que experimentara diferentes luchas en la vida; del maltrato, el desprecio, el peligro, la falta de amor etc…
Nuestra sociedad cada vez mas debe enfrentar esta triste situación, donde los únicos perjudicados son esos hijos no deseados, victimas de la desavenencia, separación y divorcio, de una paternidad irresponsable que no han asumido sus deberes y han roto el pacto que juraron ante un altar y frente a Dios.

Dios tiene una palabra hermosa para aquellos que han experimentado el abandono de sus padres:

“Aunque mi padre y mi madre me dejen, con todo, Jehová me recogerá”. Salmo27:10

Cuando una persona experimenta situaciones difíciles; el duelo, la enfermedad, la cárcel, la falta económica, etc. es cuando mas puede percibir el abandono de muchas personas, amistades, familiares e incluso de sus padres.
Dios no solo suplirá como padre, madre o amigo la falta de amor que necesitaste, sino promete dar una cobertura completa según tu necesidad y aun a aquellos que hayan tenido a sus padres presentes en el hogar, pero ausentes en el rol que debía cumplir.

Esta es una promesa fiel, donde Dios decide llenar completamente cualquier vacio del alma porque su presencia lo llena todo.

“Porque así dice Jehová: He aquí que yo extiendo sobre ella paz como un río, y la gloria de las naciones como torrente que se desborda; y mamaréis, y en los brazos seréis traídos, y sobre las rodillas seréis mimados.
Como aquel a quien consuela su madre, así os consolaré yo a vosotros, y en Jerusalén tomaréis consuelo.” Isaias 66:13


Pra. Mónica Marlene Herrera

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