6 may. 2009

MUJER ¿CUAL ES TU MINISTERIO?

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“Porque somos hechura de Dios, creados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios dispuso de antemano a fin de que las pongamos en práctica.” Efesios 2:10 (NVI)


Ministerio es el servicio que rinde una persona a otra, en sentido bíblico generalmente es una relación personal y no un simple trabajo manual.

Creo que Dios tiene un propósito para cada mujer y nos ha dotado de diferentes cualidades, habilidades y talentos que nos permitan desarrollarnos como tales y tomar desafíos en la vida. Cuando en medio de ese propósito conocemos a Jesús es cuando mas necesitamos dedicar nuestra vida y nuestro servicio a aquel que nos ha llamado para ser parte de su Reino.

Mujer… ¿Cual es tu ministerio? ¿Estas cumpliendo el propósito para el cual fuiste llamada? ¿Desarrollas y ejercitas lo que Dios ha puesto en ti?
Su palabra me dice en Romanos 11:29 “Porque irrevocables son los dones y el llamamiento de Dios.”


Ministerios Desarrollados por Mujeres en la Biblia.

Hospitalidad hacia los profetas (2ª Reyes 4:10)

La mujer Sunamita experimento el gozo de dar hospitalidad al siervo de Dios, no tenía lugar adecuado para alojarlo pero le construyo un lugar especial para descansar y dormir. Su bondad y generosidad fue recompensada grandemente con un hijo, pues era estéril. Ella vio y fue sensible ante la necesidad del siervo de Dios.
¿Cuan sensible somos frente a la necesidad de los que predican la palabra de Dios?

Bondad hacia los pobres (Proverbios 31:20)

La bondad de una mujer nace de un corazón compasivo, comparte con aquellos que tienen necesidad en forma incondicional, sin esperar retribución. Nuestra bondad hacia los demás debe formar parte de un estilo de vida cristiana.

Contribuir al bienestar de Cristo (Mateo 27:55,56)

Podemos decir que estas mujeres se sintieron limitadas en contribuir completamente para el bienestar de Cristo. No pudieron hablar ante el Sanedrín para defender a Jesús, tampoco pudieron apelar ante Pilato, enfrentar a la multitud y vencer a los soldados romanos era muy difícil. Pero hicieron lo que estaba a su alcance. Se mantuvieron cerca de la cruz mientras sus discípulos huían, prepararon especias aromáticas para ungir su cuerpo en la tumba. La actitud, la entrega y diligencia de estas mujeres fue bendecida por Dios, permitiendo que fueran las primeras testigos de la resurrección. Como mujeres cristianas no lamentemos las cosas que no podemos hacer, sino que aprovechemos las oportunidades y hagamos lo que esta a nuestro alcance para honrar a Nuestro Señor Jesucristo.

Ungir a Cristo (Marcos 14:3)

María de Betania, la hermana de Marta y Lázaro ( Juan 11:2 ) derramó el perfume sobre Jesús. El frasco de alabastro era una vasija hermosa, de alto valor, este contenía esencia de nardo puro, muy costoso. María no solo rompió ese frasco carísimo sino derramó el perfume mas caro sobre Jesús, quienes estaban allí se enojaron por tal acción, aludiendo que era un derroche, en vez de venderlo y darlo a los pobres. Jesús sin embargo alabo a la mujer por la actitud, no porque el era insensible con la necesidad de otros, sino por el acto de adoración sincero y sin egoísmo que había demostrado María.
Nosotras también podemos derramar la esencia más valiosa y aromática hacia Cristo, sacrificando aquello más preciado ofreciéndolo en adoración, con amor y sincera devoción.

Servir en la Iglesia (Romanos 16:1,2)

Febe es menciona como diaconisa “sierva” y colaboradora. Al parecer, era una mujer pudiente, ayudaba a sostener el ministerio de Pablo, era una mujer respetada por la iglesia y ayudaba también a la comunidad cristiana en general. Quizás llevó esta carta desde Corinto a Roma. Febe nos muestra que las mujeres jugaban papeles importantes en la iglesia primitiva. Pablo resalta la ayuda que Febe le brindó y nos indica que ella era una líder importante en la Iglesia.
Me pregunto ¿Es importante el trabajo que podamos desarrollar como mujeres dentro de la iglesia y a los demás para el engrandecimiento de la obra de Dios? “Amado, fielmente te conduces cuando prestas algún servicio a los hermanos, especialmente a los desconocidos,...” (3ª Juan 5)

Compañeras de trabajo de Pablo (Romanos 16:3, 6,12)

La cantidad de mujeres que colaboraron en el ministerio de Pablo es muy significativo; Febe, Priscila, María, Trifena, Trifosa, Persida, etc... Sin duda cumplieron una labor muy importante, ayudaron económicamente con sus bienes y espiritualmente en la predicación y propagación del evangelio. Realmente nos dan un gran ejemplo con su notable entrega compañerismo y servicio hacia Dios.

Conclusión:

Mujer, no es tiempo de lamentar nuestras debilidades y limitaciones, tomemos el gran desafío; Cumplir el Ministerio al que fuimos llamadas, especialmente en esas áreas fuertes que Dios nos ha entregado, levantémonos, esforcémonos y no esperemos que pase más el tiempo por nosotras sin haber hecho lo que Dios espera que hagamos.
Manos a la obra, no importando si somos o no reconocidas como Febe y otras grandes mujeres, Dios ya tiene un reconocimiento de hijas de Dios y un galardón por nuestro trabajo allá en los cielos.

Pra. Mónica Polanco

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